Oftalmopediatría

La Salud Visual en los Niños

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Un período crítico en el desarrollo visual es la etapa que va desde el nacimiento hasta los nueve años, ya que en esta primera década de vida las funciones visuales se desarrollan hasta alcanzar su madurez.   Es un período clave para el tratamiento de patologías, ya que esta  misma inmadurez del sistema visual permitirá obtener mejores resultados y,  por el contrario, de existir algún defecto que no se resuelva positivamente en la niñez provocará secuelas en la visión adulta, repercutiendo en aspectos académicos, sicológicos y estéticos.

Los principales problemas oftalmológicos que presentan los niños son los llamados vicios de refracción, el estrabismo y la ambliopía.

  • Vicios de Refracción

Se llaman vicios de refracción a la  hipermetropía, miopía y astigmatismo. La  hipermetropía provoca que la vista se desenfoque, lo que impide ver detalles, ya sea de cerca o de lejos, mientras que la miopía, una afección de tipo hereditario,  origina que los objetos lejanos se vean borrosos y lo que está cerca nítido.

Un tercer vicio de refracción es el astigmatismo que causa visión distorsionada de cerca o de lejos y en algunos casos puede estar asociado a miopías e hipermetropías. En estos tres casos, el tratamiento se basa en la corrección óptica (uso de lentes) y en edades mayores se tratan con lentes de contacto o cirugía refractiva.

  • Estrabismo y Ambliopía

Otro de los problemas visuales más comunes en niños es el estrabismo, pérdida del alineamiento de los ojos cuya mayor incidencia es de origen congénito y se presenta antes del año de edad, aunque no hay que olvidar que es normal que un recién nacido o un bebé de pocos meses (hasta los 6 meses, aproximadamente) desvíe los ojos hacia adentro (se ponga “turnio”) de vez en cuando, sin que eso signifique nada malo.

Un niño con estrabismo, debe ser diagnosticado y tratado a tiempo, para determinar  las causas que lo producen, evitar o tratar la ambliopía (ojo vago), y descartar la existencia de otra patología ocular asociada, como cataratas, lesiones retinianas inflamatorias o tumorales, así como enfermedades del sistema nervioso central.

Otra patología que causa de mala visión en los niños es la ambliopía que generalmente afecta a un solo ojo, el que pierde gradualmente la capacidad para ver detalles. Los niños que reciben tratamiento pueden utilizar un parche en el ojo normal para obligar al cerebro a reconocer las imágenes del ojo afectado y así mejorar la condición.

Es fundamental el diagnóstico precoz en la primera década  de vida porque es en este tiempo cuando el ojo aprende a ver. Ello significa que si los padres detectan algún problema deben hacerlo  a la brevedad y si el niño no tiene síntomas  visibles de algún problema visual se recomienda hacer la primera evaluación oftalmológica entre los tres años y medio y los cuatro años.

Estrabismo:

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El estrabismo corresponde a  la pérdida del paralelismo de los ojos. Es decir, los dos ojos no miran al mismo sitio: uno de ellos dirige la mirada al objeto, mientras que el otro se desvía en otra dirección.

Es uno de los problemas visuales más comunes en niños, cuya mayor incidencia es de origen congénito y se presenta antes del año de edad, aunque no hay que olvidar que es normal que un recién nacido o un bebé de pocos meses desvíe los ojos hacia adentro o se ponga “turnio” de vez en cuando.

En el estrabismo, como ambos ojos no miran simultáneamente al mismo sitio, se afecta  la visión binocular. En el niño pequeño, si no es corregido a tiempo, uno de los ojos  pierde gradualmente su capacidad de visión y se convierte en un “ojo flojo” o ambliope, además de perder el sentido de la profundidad.

Tipos de Estrabismo:

Los ojos pueden desviarse horizontalmente, ya sea hacia adentro (estrabismo convergente) o hacia fuera (estrabismo divergente); o verticalmente, (estrabismo vertical), con un ojo desplazado hacia arriba o hacia abajo. Pueden darse combinaciones horizontales y verticales a la vez, y notarse en ciertas posiciones de la mirada.

Síntomas:

  • Desviación de un ojo.
  • Disminución de la agudeza visual de un ojo respecto al otro (ambliopía).
  • Posiciones anormales de la cabeza: desviaciones, inclinación, tortícolis.
  • Diplopía (visión doble), pérdida de visión binocular.

Un niño con estrabismo, debe ser diagnosticado y tratado a tiempo, para determinar  las causas que lo producen, evitar o tratar la ambliopía (ojo vago), y descartar la existencia de otra patología ocular asociada, como cataratas, lesiones retinianas inflamatorias o tumorales, así como enfermedades del sistema nervioso central.

Tratamiento:

El tratamiento para el estrabismo consiste en corregir el alineamiento de los ojos y restaurar la visión con los dos ojos. En algunos casos, para ayudar a corregir el alineamiento de los ojos del niño se recomiendan anteojos, oclusión con parches o ejercicios musculares. Otros tratamientos pueden requerir cirugía para corregir el desequilibrio de los músculos de los ojos o para extraer una catarata.

Ambliopía:

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Es la principal causa de mala visión en los niños y, generalmente, afecta a uno de los ojos, el que pierde gradualmente la capacidad para ver detalles. Conocida también como “ojo flojo”, es la pérdida de visión que ocurre cuando un ojo no desarrolla la visión normal durante la infancia. No hay lesión orgánica o ésta no es proporcional a la intensidad de la disminución de la agudeza visual. Suele afectar a un solo ojo.

En el ser humano, el sistema visual se desarrolla desde el nacimiento hasta los 7 u 8 años, período en el que, cualquier interferencia puede dejar daños irreversibles, por lo que ante la presencia de esta patología, es necesario un tratamiento para recuperar la agudeza visual máxima con lentes, oclusión e incluso cirugía. De allí la importancia del diagnóstico precoz y de someter a todos los niños a una revisión oftalmológica, aún cuando no presenten daños evidentes.

La ambliopía puede producirse por:

  • Estrabismo: cuando los ojos están desviados y cada uno apunta en una dirección, el cerebro del niño, que tiene una gran capacidad de adaptación, suprime la visión de uno de los ojos para evitar una situación anómala y no ver doble.
  • Defecto refractivo: cuando el niño tiene una alta hipermetropía, astigmatismo o miopía, la imagen que llega al cerebro no es nítida y éste escoge la visión del ojo con menor defecto refractivo.
  • Catarata, ptosis palpebral (caída del párpado), enfermedades retinianas: son otras enfermedades que interfieren en el correcto desarrollo de la visión en la edad pediátrica.

Síntomas:

Los padres, profesores o cuidadores pueden sospechar ante un comportamiento visual anómalo si, por ejemplo, el niño:

  • No identifica de forma adecuada a los familiares en distancias largas
  • Se acerca mucho los objetos a la cara, entrecierra o cierra un ojo para ver
  • Desvía un ojo hacia afuera o hacia adentro
  • Mala visión en un ojo o visión deficiente en general
  • Tiene dificultades para juzgar distancias relativas entre los objetos
  • Tiene dolores de cabeza

En la mayoría de los casos, al ver bien por uno de los ojos, el niño se desenvuelve con total normalidad y la ambliopía no es detectada hasta que se acude a una revisión rutinaria por el pediatra, óptico u oftalmólogo.

Tratamiento:

El tratamiento consiste en corregir la causa (estrabismo, defecto refractivo, caída del párpado…) y, a la vez, en hacer trabajar al ojo vago. La fórmula que ofrece mejor resultado y con mayor rapidez es la oclusión del ojo sano con un parche durante un período de tiempo que dependerá del grado de ambliopía y de la edad del niño. Cuando se cubre el ojo más fuerte del niño con un parche, éste está obligado a utilizar su ojo débil o vago.