Eclipse Solar: ¿Cómo afecta tus ojos al mirarlo?

El próximo eclipse solar será el más largo y claro del que se tenga registro en las últimas décadas. El próximo 21 de agosto, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol, provocando un Eclipse Solar Total. Para las personas que vivan en el hemisferio norte podrán apreciarlo en toda su magnitud, aunque también se podrá ver parcialmente desde otros lados del planeta. El fenómeno ha generado mucha expectación en el mundo científico y también, en millones de personas.

Sin embargo, más allá del espectáculo visual, la NASA informó sobre dos interesantes efectos que tendrá sobre el planeta esta alineación. Lo primero que se debe tomar en cuenta es que la luna estará en su fase “nueva”, por lo tanto cualquier efecto gravitacional que se espere durante el eclipse solar, también sucederá cada vez que haya “Luna Nueva”, la que ocurre cada 28 días. 

 

Muchas personas estarán tentados a mirar este fenómeno, a pesar de que los rayos del astro rey, son nocivos para nuestra retina. Incluso unos pocos segundos de exposición pueden provocar daños permanentes. Pero hay formas de verlo con seguridad.

Para evitar cualquier riesgo, lo mejor es observar por televisión o internet este hecho. Una medida especialmente recomendable para los niños, que deberán recibir instrucciones de sus padres para que no sufran daños, tal y como recuerdan los oftalmólogos de Clínica Oftalmológica Providencia. La forma más segura de ver el eclipse es utilizando gafas especiales (las de sol normales y corrientes no sirven).

 

Riesgos al mirar un eclipse solar

Un eclipse es un fenómeno natural interesante que puede poner en riesgo la vista del observador  si no se toman las precauciones oportunas. Observar el Sol directamente puede ocasionar quemaduras en la retina e incluso ceguera permanente. Según comentan los oftalmólogos de Clínica Oftalmológica Providencia como regla general, nunca debemos mirar al sol directamente, ni con gafas de sol, ni con filtros solares que no estén destinados para ello.

Una retinografía que evidencia el daño causado al exponer nuestros ojos a la radiación solar sin protección durante un eclipse.

Estos síntomas aparecen horas después de la exposición y suelen desaparecer espontáneamente. Sin embargo, también se podría llegar a producir daño neuronal irreversibles, advierten los nuestros oftalmólogos.

Los métodos ‘caseros’ para contemplar un eclipse tampoco son seguros. Ni radiografías ni películas fotográficas ni cámaras ni telescopios (si no se usa el filtro adecuado). Tampoco los cristales ahumados o los prismáticos. Algunos de ellos, advierten desde la Sociedad Chilena de Oftalmología, aumentan la superficie del ojo expuesta a las quemaduras porque producen la dilatación de la pupila.

El peligro está en que como el Sol “está oculto” no nos molesta a los ojos cuando lo miramos directamente e incluso podemos aguantar varios minutos durante los cuales, sin que nos demos cuenta, la radiación ultravioleta está causando daños irreparables en nuestra retina que notaremos al rato, cuando ya no tengan solución.

Por eso, sólo debemos mirar al sol con los filtros adecuados o las denominadas “gafas de eclipse”, todos ellos con un índice de opacidad de 5 o mayor y siguiendo al pie de la letra las instrucciones de uso.

Medidas de obligado cumplimiento en observaciones solares

  • No mirar jamásdirectamente al Sol.
  • No mirar jamásdirectamente al Sol a través de gafas oscuras, películas veladas, radiografías o cristales ahumados con una vela.
  • No mirar jamásdirectamente al Sol a través de lentes, lupas, oculares, gemelos, prismáticos, telescopios ni demás aparatos de ampliación de imágenes.
  • No mirar jamásdirectamente al Sol a través del visor de las cámaras fotográficas, ni siquiera aún cuando ésta sea del tipo réflex, salvo que se disponga de un filtro adecuado, y nunca más de un minuto seguido.

Podremos utilizar durante unos segundos como filtro solar el cristal oscuro de soldador número 14 que se puede comprar en ferreterías, o bien hacer una observación indirecta.